Grupos afrovenezolanos e indígenas buscan salvar al Caura con agroforestería


El Playón, estado Bolívar, Venezuela – “Encantado de conocerlos. Mi nombre es José Torres. Soy el capitán de El Playón”, dice el hombre indígena Yekwana que recibe a nuestro grupo en un español muy bueno. A continuación José nos lleva a una churuata, una casa común donde colgamos nuestras hamacas. Habíamos llegado al corazón del Parque Nacional Caura, al lado del Salto Pará en el río Caura, una de las cataratas más espectaculares de América Latina debido a su inmenso volumen de agua; tiene una asombrosa anchura de 5.608 metros.

El cacao y otras cosechas agroforestales sostenibles cultivadas en El Caura tienen un largo y arduo camino antes de poder ser exportados a Europa y el resto del mundo. Parte de su viaje pasa por la magnífico Salto Pará, una atracción turística en lo profundo de El Caura y el Parque Nacional Caura. Imagen de Jeanfreddy Gutiérrez Torres.

También habíamos llegado a El Caura, el territorio ancestral reclamado durante mucho tiempo por los numerosos grupos indígenas de la región. El Playón, la pequeña villa al lado del río, es el hogar de las poblaciones nativas Sanemá y Yekwana. Han estado bajo una intensa presión para cambiar su modo de vida tradicional desde que se descubrió oro cerca de ellos y empezaron a llegar mineros ilegales durante la última década —lo que podría convertir